Las focas y los elefantes marinos son mamíferos que pasan la mayor parte del tiempo en los océanos. Son más comunes en los zonas árticas y antárticas aunque algunas especies viven en los mares tropicales. Había una vez, sí ya sólo es un cuento, una especie de foca que vivía en el Caribe, a la que los libros se refieren por Foca del Caribe, Monachus tropicalis.
Las focas se distinguen fácilmente de los leones marinos y osos marinos en que éstos otros tienen orejas externas. Las focas sólo exhiben un orificio. Existen otras diferencias en la anatomía pero son más detalladas y no tan fácil de apreciar a simple vista. La morsa es más grande que las focas y tiene dos grandes colmillos. Los elefantes marinos, que son parientes bien cercanos de las foca y son incluidos en la misma familia que las focas, son gigantescos.
Característico de las focas es la habilidad de mover la cola hacia adelante. Cuando están fuera del agua la pueden poner debajo el cuerpo.
Este blog esta dedicado a la Fauna Marina...Esto me fascina y va a hacer muy interesante que lo visiten Pero siempre recuerda cuidar la fauna y flora marina....
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domingo, 15 de mayo de 2011
Las Focas y Elefantes Marinos:
miércoles, 9 de marzo de 2011
Ave marina
Ave marina
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Las aves marinas son aves que se encuentran durante la mayor parte de su vida en el mar o en sus proximidades, exceptuando quizás la época de reproducción, en la cual se sitúan en la costa. Las aves marinas muestran una gran variedad de comportamientos y adaptaciones ecológicas y fisiológicas, si bien en muchos casos muestran características convergentes dada la similitud de los nichos ocupados.
Las primeras aves del mar aparecieron en el Cretácico y familias de aves modernas emergieron en el Paleógeno.
Las aves marinas suelen ser longevas. La mayoría de las especies crían en colonias, que puede variar en tamaño de unas docenas de aves a muchos millones. Son famosos por tener migraciones anuales a gran distancia, cruzando el ecuador terrestre o navegando alrededor toda la Tierra en algunos casos. Se alimentan en la superficie o en el fondo del océano, e incluso en ambos. Puedan ser pelágicas, costeras y en algunos casos pasar una gran parte del año totalmente alejados del mar.
Existe una larga historia de relación entre los seres humanos y las aves marinas: han proporcionado comida a los cazadores, dirigido a los pescadores a sus presas y conducido a los marineros a tierra. Actualmente muchas especies se encuentran amenazadas por la actividad humana y se han iniciado planes orientados a su conservación.
Clasificación
La denominación «ave marina» no tiene ningún valor taxonómico, es solo una agrupación de cierto modo artificial que no es usada por los científicos en la clasificación. Se puede considerar que se trata de un sistema de clasificación taxonómica popular puesto que agrupa a diversos grupos taxonómicos pero excluye a algunas especies de los mismos.
Como carácter común, la mayor parte de las especies se alimentan en el mar, pero existen excepciones.1 En general, de modo convencional todos los pingüinos y Procellariiformes, todos los Pelecaniformes con excepción de las anhingas, y algunos caradriformes (los págalos, las gaviotas, los charranes, los álcidos y los picotijeras) se clasifican como aves marinas. Los falaropos también se incluyen usualmente, ya que, aunque se trata de aves limícolas, dos de sus tres especies son oceánicas durante nueve meses del año, atravesando el ecuador para alimentarse pelágicamente.
Los colimbos y somormujos, que se reproducen en los lagos pero pasan el invierno en el mar, se incluyen generalmente como aves acuáticas, no como aves marinas. Aunque hay un cierto número de merginos (familia Anatidae) que son realmente marinas en invierno, por convención se suelen excluir del grupo aves marinas. Muchas limícolas y garzas son también fundamentalmente marinas, ya que viven en el borde del mar, pero tampoco se incluyen entre las aves marinas.
viernes, 5 de noviembre de 2010
HISTORIA DE SU EVOLUCIÓN
"Las ballenas han cruzado nadando los océanos, sondeando sus profundidades y procreando durante mucho más tiempo del que lleva el ser humano viviendo sobre la tierra". Los orígenes más antiguos de estos animales no han salido a la luz hasta fechas recientes.Un día de Diciembre de 1.979, un equipo internacional de científicos se hallaban buscando fósiles de mamíferos terrestres en rocas de 50.000.000 de años de edad, correspondientes al Eoceno (ver cuadro de períodos más abajo), depositadas en los primeros tiempos de la evolución de los mamíferos modernos. Se encontró un hueso fosilizado en un canto rodado, que resultó ser un cráneo de un mamífero del tamaño de un perro.. Se conjeturó que podría tratarse del cráneo del grupo más antiguo conocido de cetáceos, los primitivos arqueocetos. Este hallazgo, denominado Pakicetus inachus, se considera el cetáceo más antiguo conocido por la ciencia.
Por distintas evidencias, se pensó que probablemente Pakicetus y su rama vivieron quizá primero en los cursos inferiores de los ríos costeros que desembocaban en el somero y cálido mar de Tetis. En el Eoceno, este mar era un cinturón oceánico que ceñia casi todo el globo y con el tiempo pasó a conformar el mundo de los arqueocetos.
En tiempos de Tetis, los arqueocetos aumentaron de tamaño en relación a sus ancestros terrestres; la mayoría de la rama fue adquiriendo aproximadamente el tamaño y forma de los delfines modernos. Estos arqueocetos tenían la cabeza larga y estrecha, casi como un cocodrilo, y las mandíbulas como pinzas, dotadas de dientes piramidales, a menudo aserrados.
Entonces, en un destello de tiempo geológico, una única rama de estos cetáceos antiguos, el de los dorudontinos, escapó de Tethis y se extendió por todos los oceános del mundo.
Parece ser que lo que desencadenó la dispersión de los ballenas en todos los oceános del mundo, fué la deriva de Australia separándose de la Antártida, un cambio en la circulación oceánica, y el inicio de la glaciación en el montañoso continente de la Antártida
Con todo esto la superficie del agua de la Antártida se heló, lo cual hizo que el agua de la capa inferior fuese fría y su salinidad elevada. Alrededor de la Antartida, esta agua fría y salada se hundió en las profundidades del océano y empezó a trasladarse hacia el norte a lo largo de los fondos oceánicos.
Allí donde esta agua Antártica llega a la superficie, prosperan muchas plantas marinas microscópicas que la enturbian. Entonces, las diminutas larvas de peces, gusanos poliquetos pelágicos, las medusas, y los centenares de otras clases de minúscula vida animal se encuentran en un mar de alimento. El mar florece, los peces se multiplican y las aves se arremolinan, chillan y se zambullen.
Dicha agua aflora hoy en día a lo largo de los márgenes occidentales de los continentes, donde los vientos ejercen presión sobre la superficie del mar, empujándola a lo largo de la costa. Al mismo tiempo, el agua profunda y rica en nutrientes es arrastrada a la superficie por las turbulentas corrientes superficiales, originando áreas de riqueza a través y alrededor de los oceános enteros."Donde quiera que esto suceda, el mar bulle de vida".
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Muy temprano, en los tiempos oligocenos, otra profunda bifurcación comenzó a desarrollarse en una nueva rama de cetáceos. Esta novísima rama evolucionó hasta las actuales gigantescas "ballenas" con barbas, los Misticetos, enormes mamíferos sin dientes que se alimentan filtrando del agua del mar, además de vastas cantidades de vida marina plactónica, cardúmenes de pequeños crustáceos y peces gregarios.
Hace aproximadamente unos 15 millones de años, la evolución de los delfines y actuales ballenas, estaba ya completamente en marcha; y hacia la era glacial, o período pleistoceno, iniciado hace dos millones de años, los oceános estaban poblados por una fauna de odontocetos esencialmente modernos. La línea de los misticetos continuó desplegándose durante el mismo tiempo hasta el presente. Comenzaron a sufrir profundos cambios anatómicos hasta adquirir la forma corporal moderna.
sábado, 28 de agosto de 2010
La anguila eléctrica (Electrophorus electricus)

Las anguilas eléctricas no son verdaderas anguilas; las clasificaciones han variado, poniéndolas a veces en su propia familia, Electrophoridae. Hoy se las considera generalmente emparentadas con Gymnotus, conocidos como "peces cuchillo", "peces ratón" o "morenitas"; al igual que éstos, son voraces predadores. Son nativas de América del Sur, donde se encuentran en estado natural en las cuencas del río Amazonas y el Orinoco; habitan zonas de aguas calmas, prefiriendo los lechos limosos, arroyos y zonas pantanosas, donde los ejemplares juveniles pueden capturar los pequeños invertebrados que componen su dieta.

La similitud con la anguila está dada sobre todo por su cuerpo fusiforme y largo, de hasta 2 metros y medio y 20 kilogramos de peso, cubierto por una piel de color gris verdoso desprovista casi completamente de escamas. La cabeza es aplanada y la boca grande, con una hilera de dientes cónicos en cada mandíbula. No presenta dimorfismo sexual apreciable.
Los órganos eléctricos están ubicados en la zona ventral, y consisten en tres pares diferenciados empleados con fines distintos; están formados por miles de electrocitos conectados en serie. Un par, llamado órgano de Sachs, produce descargas de bajo voltaje (alrededor de 10 V), empleadas para detectar posibles presas y comunicarse con otros gimnótidos; el pez cuenta con numerosos nódulos receptores distribuidos de manera irregular sobre la piel para percibir las emisiones de este tipo. Los otros dos pares, llamados órganos de Hunter, producen descargas hasta 50 veces más potentes, con las que la anguila atonta a sus presas o potenciales predadores. Puede mantener la producción de descargas durante períodos de hasta una hora

sábado, 24 de julio de 2010
Las fosas oceánicas:



Hay también profundos abismos en los que el Gran Cañón sería un simple barranco. Las fosas, todas ellas localizadas a lo largo de archipiélagos, tienen, en conjunto, un área de un 1% del suelo oceánico. Esto puede no parecer mucho, pero en realidad equivale a la mitad del área de los Estados Unidos, y las fosas contienen 15 veces más agua que todos los ríos y lagos del mundo. La más profunda de ellas está situada en el Pacífico. Estas fosas se hallan a lo largo de los archipiélagos de Filipinas, Marianas, Kuriles, Salomón y Aleutianas. Existen también otros grandes abismos en el Atlántico, cerca de las Indias Occidentales y en las islas Sandwich del Sur, y uno en el océano Indico, junto a las Indias Orientales (Isaac Asimov)
sábado, 19 de junio de 2010
Pulpo (Octopus vulgaris)
Los brazos disponen de dos hileras de ventosas en la parte inferior. La superficie del cuerpo es lisa o con apéndices. El color es muy variable pues el propio pulpo lo cambia, mediante control nervioso, en función del ambiente en que se halle, variando entre rojizo, marrom, amarillento, azulado o gris.
Habita en fondos rocosos, arenosos y en praderas submarinas, desde la superficie hasta los 100 metros de profundidad, en todo el Mediterráneo.

Los pulpos son animales de los fondos, por los que se desplazan con ayuda de sus tentáculos, pero en caso de peligro pueden desplazarse mediante la expulsión de un chorro de agua a través de la cavidad respiratoria, la cual es orientable en diversas direcciones.
Son animales nocturnos que se ocultan durante el día en sus escondrijos. Si no tienen ningún cobijo adecuado cerca, construyen ellos mismos uno a base de piedras que hallen en el fondo, o bien cerrarán la entrada demasiado expuesta de un agujero. Los pulpos pequeños anidan también, durante el periodo de cría, en conchas vacias de moluscos bivalvos.
El pulpo captura cualquier presa que pueda dominar, esencialmente crustáceos, bivalvos y peces, ocasionalmente también carroña. Es un animal inteligente que puede tender una emboscada para capturar desprevenidas a sus presas. También se les observa inspeccionado el fondo de noche y capturando implacables a sus presas dormidas.
Con su poderosa boca, similar a un pico de loro, pueden triturar duros crustáceos e incluso bivalvos, los restos de los cuales a menudo "decoran" la entrada de su guarida, lo que permite localizarlos.
El pulpo se mimetiza con el ambiente, cambiando tanto de forma como de color. Su estado de ánimo tambien influye en los cambios de color, apareciendo ondulaciones azules cuando está excitado, o volviéndose pálido cuando tiene miedo. Si está furioso dominan los colores rojizos.

Los pulpos entablan duras batallas entre machos para conseguir aparearse con una hembra. Una vez conseguido el acoplamiento, mediante la introducción del brazo de cópula en una cavidad del manto de la hembra, ésta pone del orden de 150.000 huevos en cápsulas pequeñas y transparentes con un pedúnculo corto. Estos huevos aparecen reunidos por miles en forma de racimos largos que se sujetan a la parte superior de una cavidad, donde son custodiados por la madre durante dos meses, y oxigenados con agua limpia. Sin este cuidado los huevos se pudrirían y morirían al cabo de poco tiempo.
La madre no se alimenta mientras está cuidando los huevos, y suele morir después de la eclosión de los mismos por debilidad. Los pulpos jóvenes suelen vivir de 1 a 2 meses con la cabeza hacia abajo en el plancton, hasta que comienzan su vida en el fondo. Durante este tiempo es cuando son más vulnerables, por lo que se reduce su número en forma espectacular.
Los pulpos son presas favoritas de morenas y anguilas, por lo que no carecen de enemigos naturales. Su única protección es su capacidad de mimetismo y el poder lanzar nubes de tinta para escapar de sus enemigos, cosa que hacen mediante el mecanismo de propulsión a chorro que hemos comentado, acto seguido buscan un nuevo escondrijo y se mimetizan con él

Además de los ojos lenticulares, el pulpo dispone de un cerebro muy desarrollado, incluso inteligente. Suelen ser animales muy curiosos, observando de día el ambiente que les rodea desde la seguridad de su escondite. Suelen ser timidos con los buceadores, pues suelen ser martirizados por estos sin otro motivo que el juego. Algunos animales jovenes, sin malas experiencias todavía, pueden dejarse observar durante largo tiempo a corta distancia, mientras ellos observan asimismo a su oponente.